Clásica 2

Revista de Ópera y Música Clásica

Amigos de la Ópera de Vigo. Festival 1959 (XVII)

Fecha de publicación: 13 de julio de 2010

Viene hoy a Clasica2 un nuevo capítulo de la ópera Otello de Giuseppe Verdi según trascripción del Programa de mano del II Festival de Ópera 1959. Amigos de la Ópera Vigo, que venimos realizando en esta sección de la Hemeroteca de Música Clásica. Dice así el programa desde donde lo dejamos: 

Aleksandrs Antonenko,Otello, y Renee Fleming, Desdémona, Historia de la ópera

 

música clásicaOTELLO DE GIUSEPPE VERDI (4)

Yago ha tenido un aparte con Roderico, al que ha prevenido que si Cassio se embriaga, le perseguirá. Al fin del brindis, en efecto, Cassio, instigado por Yago, arma un alboroto, al ser reprendido por Montano, que sale del Castillo, y al ver que Roderico, provocándole, se ríe de su estado, saca la espada y ataca a Roderico. Montano quiere separarlos y Cassio lo hiere. Yago manda a Roderico para que grite y todos se enteren de lo que pasa. Se arma un gran escándalo, y llega Otello, seguido de algunos de sus hombres. Ordena que abatan las espadas y pregunta la causa de aquel altercado. 
 
Yago dice que Cassio, ebrio, sin duda guiado por alguna maligna estrella… ha herido a Montano. Otello ordena a Yago que con sus soldados ponga paz y depone a Cassio, retirándole el grado de capitán. Ordena asimismo que todos se retiren. Aparece Desdémona, y ambos, solos, entonan un largo y bellísimo dúo de amor que da comienzo con la frase de Otello: Gia nella notte densa, s’estingue ogni clamor
 
Continuará (...) 

Audición de música clásicaAUDICIÓN DE ÓPERA EN CLASICA2 

Escuchemos este emocionante momento de la Historia de la Música Clásica y la ópera
 
Manuel López-Benito
 

Già nella notte densa 

OTELLO 
Già nella notte densa 
s'estingue ogni clamor. 
Già il mio cor fremebondo 
s'ammansa in quest'amplesso e si rinsensa. 
Tuoni la guerra 
e s'inabissi il mondo 
[dolce] se dopo l'ira immensa 
vien quest'immenso amor!
 
DESDEMONA 
(dolce) 
Mio superbo guerrier! Quanti tormenti, 
quanti mesti sospiri e quanta speme 
ci condusse ai soavi abbracciamenti! 
Oh! com'è dolce il mormorare insieme: 
 
OTELO
Ya en la noche densa
se extingue todo clamor.
Ya mi corazón estremecido
se amansa en este abrazo y se serena.
¡Que truene la guerra 
y se abra el mundo
si después de la ira inmensa
viene este inmenso amor!
 
DESDÉMONA
(Con dulzura)
¡Mi soberbio guerrero! 
¡Cuántos tormentos y esperanzas
nos han llevado a este suave abrazo!
¡Oh! ¡Qué dulce es murmurar juntos:
 

Quando narravi l'esule tua vita 

DESDEMONA
Quando narravi l'esule tua vita 
e i fieri eventi e i lunghi tuoi dolor, 
ed io t'udia coll'anima rapita 
in quei spaventi e coll'estasi in cor.
 
OTELLO 
Pingea dell'armi il fremito, la pugna 
e il vol gagliardo alla breccia mortal, 
l'assalto, orribil edera, coll'ugna 
al baluardo e il sibilante stral.
 
DESDEMONA
Poi mi guidavi ai fulgidi deserti, 
all'arse arene, al tuo materno suol; 
narravi allor gli spasimi sofferti 
 
(dolce)
 
e le catene e dello schiavo il duol.
 
OTELLO 
Ingentilia di lagrime la storia 
il tuo bel viso e il labbro di sospir; 
scendean sulle mie tenebre la gloria, 
il paradiso e gli astri a benedir.
 
DESDEMONA 
Ed io vedea fra le tue tempie oscure 
splender del genio l'eterea beltà.
 
OTELLO 
E tu m'amavi per le mie sventure 
ed io t'amavo per la tua pietà.
 
DESDEMONA 
(dolce)
Ed io t'amavo per le tue sventure 
e tu m'amavi per la mia pietà.
 
OTELLO 
(dolce)
E tu m'amavi...
 
DESDEMONA 
(dolce)
E tu m'amavi...
 
OTELLO 
Ed io t'amavo...
 
OTELLO, DESDEMONA 
... per la tua/mia pietà.
 
OTELLO 
(sempre dolce)
Venga la morte! 
E mi colga nell'estasi 
di quest'amplesso il momento supremo!
 
(Il cielo si sarà tutto rasserenato: si 
vedranno alcune stelle e sul lembo 
dell'orizzonte il riflesso ceruleo 
della nascente luna.)
 
Tale è il gaudio dell'anima che temo, 
temo che più non mi sarà concesso 
quest'attimo divino 
nell'ignoto avvenir del mio destino.
 
DESDEMONA 
Disperda il ciel gli affanni 
e amor non muti 
col mutar degli anni.
 
OTELLO 
A questa tua preghiera 
"Amen" risponda la celeste schiera.
 
DESDEMONA 
"Amen" risponda.
 
OTELLO 
(appoggiandosi ad un rialzo degli spaldi)
Ah! la gioia m'inonda si fieramente... 
che ansante mi giacio...
Un bacio...
 
DESDEMONA 
Otello!
 
OTELLO 
Un bacio... ancora un bacio, 
 
(alzandosi e mirando il cielo)
 
Già la pleiade ardente al mar discende.
 
DESDEMONA 
Tarda è la notte.
 
OTELLO 
Vien... Venere splende.
 
DESDEMONA 
Otello!
 
(s'avviano abbracciati verso il castello)
DESDÉMONA
Cuando me contabas tu vida de exilio,
y tus largos dolores...
yo te escuchaba arrebatada
y con el corazón extasiado.
 
OTELO
Yo te pintaba el fragor de la pelea 
y el gallardo arrojo en el asalto,
agarrado como una horrible hiedra, 
a las murallas, entre sibilantes dardos.
 
DESDÉMONA
Me guiabas hacia las ardientes arenas, 
a tu tierra materna;
y narrabas los sufrimientos padecidos
 
(Con dulzura)
 
y las cadenas y el dolor del esclavo.
 
OTELO
Bañaban mi narración tus suspiros 
y las lágrimas de tu bello rostro;
descendían sobre mis tinieblas 
la gloria y el paraíso para bendecirme.
 
DESDÉMONA
Y yo veía entre tus sienes oscuras
resplandecer la belleza del genio.
 
OTELO
Y tú me amabas por mis desventuras
y yo te amaba por tu piedad.
 
DESDÉMONA
(con dulzura)
Y yo te amaba por tus desventuras
y tu me amabas por mi piedad.
 
OTELO
(con dulzura)
Y tu me amabas....
 
DESDÉMONA
(con dulzura)
Y tu me amabas...
 
OTELO
Y yo te amaba...
 
OTELO, DESDÉMONA
por tu/mi piedad.
 
OTELO
(continúa con dulzura)
¡Que venga la muerte!
¡Que me alcance el momento supremo
en el éxtasis de este abrazo!
 
(El cielo está raso. Se ven algunas 
estrellas y sobre la línea del
horizonte el reflejo azulado de la 
luna naciente.)
 
Tal es el júbilo de mi alma, que temo, 
no me vuelva a ser concedido 
este instante divino 
en mi desconocido destino.
 
DESDÉMONA
Disperse el cielo las angustias
y que el amor no cambie 
con el paso de los años.
 
OTELO
A esta plegaria tuya
que la celeste tropa responda "Amén".
 
DESDÉMONA
Responda "Amén"
 
OTELO
(apoyándose en la muralla)
¡La alegría me inunda tan hondamente..
que jadeante me tiendo....
¡Un beso!...
 
DESDÉMONA
¡Otelo!
 
OTELO
¡Un beso!.... ¡un beso más!...
 
(Levantándose y mirando al cielo)
 
Ya las Pléyades en el mar descienden.
 
DESDÉMONA
Avanzada está la noche.
 
OTELO
Ven... Venus resplandece.
 
DESDÉMONA
¡Otelo!
 
(Lentamente, se dirigen al castillo.)
 

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