Aproximarnos a la figura de un artista del que se han escrito infinidad de trabajos es, a veces, una tarea ardua y complicada. Máxime cuando el personaje es controvertido y por tanto la documentación disponible está, de alguna manera, polarizada entre aquella que está escrita por los admiradores, y la que lo está por los detractores. En este caso es recomendable ir a la fuente primigenia y “escuchar”, en primera persona, al protagonista. Evidentemente la interpretación que de esa escucha hagamos es personal y susceptible de alinearse en cualquiera de los dos bandos anteriores. Pero se hará por nosotros mismos y no por personas interpuestas. También, pero en menor medida, suele ser esclarecedor lo que de el artista comenten sus coetáneos. Una visión todavía no distorsionada por el paso del tiempo y, en su caso, por los diferentes cambios estéticos y sociales que con el discurrir temporal puedan acontecer. En otras palabras, para no caer en el error de analizar el pasado con prejuicios del presente.
El Gran Teatre del Liceu presenta del 27 de junio al 7 de julio de 2012 Pelléas et Mélisande, ópera en cinco actos con música de Claude Debussy y poema de Maurice Maeterlinck.
Viene hoy a nuestra sección de Citas Citables de Música Clasica la que nos legó un joven Claude Debussy impresionado por el concepto hermético que Stéphane Mallarmé confería la arte en general y a la poesía en particular.
EN POCAS PALABRAS
Tarantelle Styrienne de Claude Debussy es una página para piano que se publica en 1890 y que se reeditará en 1903 bajo el título de Danse. Su carácter es típico de la tarantella, un baile de origen italiano que, según la tradición, se baila de una manera frenética para luchar contra la somnolencia provocada por una mordedura de la araña tarántula. Alfred Cortot sugiere que esta obra recrea sensaciones más que sentimientos. Con posterioridad, en 1925, Maurice Ravel la orquestó.